Las verdades duelen, pero una vez… las mentiras duelen siempre

Francisco Herrera/EcuadorInmediato

Que difícil situación debe vivir una sociedad como la nuestra, cuando el escándalo político diario se constituye en el pan con el cual se alimenta y mantiene su cotidianeidad. Tal parece que esa estrategia llevada adelante por conocidos manipuladores de la opinión pública, que infestan este momento el manejo el entorno gobernante, no ha dimensionado el límite de sus acciones y la credibilidad de la gente. Digo yo, ¿Hasta dónde debe llegar la mentira como arma política y la falsedad de las acciones como gestión de los políticos ecuatorianos?

     La revelación del audio de una conversación dada el pasado 22 de noviembre de 2017, entre el presidente de la Asamblea Nacional, José Serrano Salgado y el ex contralor general del Estado, Carlos Pólit Fagionni, que en su condición de prófugo de la justicia al haber sido inculpado y procesado por un supuesto soborno que rebasa los 10 millones de dólares, llamó al titular de la legislatura a exponerle en términos extremadamente afectivos sus planes conjuntos entre los dos y, de paso grabar la tertulia para ser usada a futuro como un arma letal que le permita obligar al cumplimiento de las ofertas acordadas entre ellos

     En medio de frases muy cariñosas como aquellas del “compadre lindo”, “el chiquito” o “la amiga” Pólit y Serrano envuelven a la nación en una trama mísera que solo refleja cuantos engaños tiene ellos que sobrellevar en sus actos, gestos y palabras, para sostener una mentira mayor de algo que ellos lo saben perfectamente, y que tiene todos los ribetes de corrupción oculta por sus expresiones. Lo revelado en esta charla solo rompió el dique de la historia en la cual ha estado envuelto Ecuador en los últimos meses desde que se inició el actual gobierno, y con el que tienen una íntima relación entre todos.

     El presidente José Serrano, como cabeza principal de la función legislativa, viene dando de qué hablar desde los días previos al ascenso al poder del presidente Lenín Moreno, en mayo del 2017.  Su viaje a Panamá con el controvertido nicaragüense Eduardo Mangas para reunirse con Abdalah Bucaram Ortíz, y lograr desconocidos acuerdos “que le den gobernabilidad al País” al descubrirse solo inauguró la controversia de un proceso político engañoso en el que se ve envuelto Alianza PAIS en los tiempos del morenismo.

     La intervención en la traída de Carlos Pareja Yanuzelli (Capaya) en el pasado 12 de agosto de 20117 abrió el nivel de intervenciones del presidente legislativo a un punto inexplicable, y que ahora se descubre que nunca se le dijo la verdad a la nación. De hecho, el anuncio del retorno del prófugo ex ministro de hidrocarburos, en un agradecimiento y exaltación en conjunto en sus cuentas de twitters entre el presidente Moreno y el mismísimo legislador, solo generó preguntas del ¿Qué hace ahí y por qué interviene Serrano Salgado? Para luego, en forma por demás suspicaz desatar una serie de reclamos del ¿Cómo se logró la extradición levantando la difusión roja de INTERPOL? Y además ¿Por qué nunca intervino la justicia y menos aún la fiscalía de Ecuador en el caso? Sumado a un accidentado vuelo, con escala en Panamá, y la llegada de un prófugo que solo anunció que iba a decir toda la verdad, con el silencio tenso y profundo de Serrano generó desde ellos mismos una duda de todo esto.

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