Los jóvenes y el primer año de Moreno

Colectivo Juventud 3.0

La mayoría de los jóvenes no saben lo que significa el Fondo Monetario Internacional (FMI). Desconocen qué es una “carta de intención” y tampoco un acuerdo “stand by”. Con la firma de estas cartas y acuerdos, el FMI presta dinero a un país, a baja tasa de interés, a cambio de que el país un país despida trabajadores, baje los sueldos y privatice la educación y otros servicios públicos.

Nuestros lectores se preguntarán qué tiene eso que ver con los jóvenes y el primer año de Moreno. Tiene todo que ver, pues vivimos en una sociedad donde lamentablemente el dinero define su orientación. Durante el primer año, el único logro de Moreno, quizás contra su voluntad, es que no se ha firmado un acuerdo con el FMI. Ahora, el nuevo Ministro de Economía y Finanzas ha anunciado que el FMI “ha cambiado”, que ahora entiende mejor las realidades locales, y que una misión del FMI vendrá en junio.

En los últimos años, el Ecuador encontró maneras de mantener una importante inversión pública: principalmente en los jóvenes. La inversión del Estado en la educación, a todos los niveles, fue importante, pero debe mantenerse y debe incrementarse. Para ello, se consiguió dinero mediante acceso a financiamiento por parte del IESS, también por parte del Banco Central, mediante bancos chinos y a través de la recaudación tributaria. 

El riesgo que enfrentamos los jóvenes es la pérdida efectiva de nuestros derechos. Los ecuatorianos seguimos naciendo e ingresando a los centros infantiles, a la educación inicial, a las escuelas y a las universidades. Si el gobierno no cobra o “perdona” las deudas tributarias, si el Contralor no permite que el IESS y el Banco Central financien la educación, si por un indicador contable cierran las puertas al financiamiento por odios y vanidades, el único camino posible que dejan abierto, a propósito, es acudir al FMI.

En términos del desarrollo infantil, nuestra evaluación es pésima, pues durante mucho tiempo estuvo a cargo de un personaje ahora encarcelado, sin visión estratégica alguna. La presencia actual de una técnica en el tema no ha solventado ninguno de los problemas, justamente porque al mismo tiempo le disponen que realice recortes de “gasto” y le impiden contratar a miles de educadoras para los centros infantiles y para el programa de visitas domiciliarias. Tampoco le permiten subir los sueldos para equipararlos a los del magisterio.

Lamentablemente, lo que sí ha recibido financiamiento es la Secretaría Técnica Toda una Vida, que también mereció la renuncia de su titular Irina Cabezas a medio camino, algunos dicen por irregularidades. La cara visible de la Secretaría es la esposa de Moreno, con lamentables e ilusas aspiraciones presidenciables, que hace de la caridad una virtud. Nadie sabe si las metas de la Misión Ternura se están cumpliendo, porque la página web solo muestra fotos y videos de acciones caritativas.

En el ámbito de la educación, hemos vivido varias contradicciones. Por un lado, Moreno disponiendo que se entregue la educación intercultural bilingüe a la CONAIE y su Ministro diciendo que no lo hará. Por un lado, Moreno disponiendo dar de baja las Escuelas del Milenio y su Ministro continuando las inauguraciones. Acusaciones de abuso sexual mediatizados para fines electorales pero sin soluciones reales. Quizás lo más loable aquí ha sido el programa ABC, educación para adultos… no para los jóvenes. Es también un sector necesitado de recursos para poder garantizar materialmente este derecho esencial.

En la educación superior, la evaluación es regular. Se creó el curso adicional para quienes no lograron obtener un cupo en las universidades públicas, pero en este gobierno no se ha iniciado ninguna de las 40 universidades ofrecidas. Mientras tanto, se perdonaron las irregularidades de la Universidad Andina ante Contraloría como los sobresueldos por el cumpleaños de Simón Bolívar, las deudas millonarias ante el IESS o la fuga de capitales a Miami.

En ciencia y tecnología, pasamos de ganar premios internacionales a no ver nada de escala nacional. Como una muestra de la precariedad, el programa de financiamiento para investigación a instituciones públicas es de 50 mil dólares. En pleno siglo 21, esto demuestra que es la última prioridad de este gobierno.

Nuestra evaluación de la Secretaría de Juventudes es pésima. El programa “Impulso Joven” ofreció crédito sin historial ni garantías, pero no se ha reformado ninguna regulación que permita este tipo de créditos. La Secretaría de Juventudes, inicialmente ofrecida al personaje ahora encarcelado, debería formar a la juventud en qué significa el FMI. Los jóvenes del 2018 deben impedir que se cristalice la imposición del FMI. Tienen una ventaja, pues pueden ver lo que pasa en Argentina como una versión adelantada de nuestra posible realidad.

Cuando oigan “gasto público”, debemos entender que realmente se refieren a “educación pública”, y así sabremos lo que realmente buscan los analistas que representan a las élites.