MICAM Holdings Panamá: la corrupción demostrada de los subrogantes, transitorios y encargados

Ezequiel O. Salinas

Sólo los funcionarios que actúan con ética y sabiduría
tendrán la posibilidad de encontrar el camino hacia la transparencia –Marcelo Merlo

 No habrá quien pueda encontrar una sola falta
en los principios, honradez y valía de Marcelo Merlo –Felipe Rodríguez

El Contralor subrogante -que rompió su propia acción de personal en un video viral que debió investigarse como un delito de usurpación de funciones por el fiscal encargado (designado como futuro subrogante por la judicatura encargada)- no quiere cumplir la Ley para la Aplicación de la Consulta Popular de febrero de 2017 que impide a los funcionarios públicos tener bienes o capitales en paraísos fiscales o en regímenes de menor imposición.

Ya ha quedado demostrado que el presidente de la judicatura transitoria y encargada -nombrada transitoriamente por el consejo transitorio y que designó fiscales provinciales encargados incluyendo al hermano del Presidente de la República- tiene al menos una empresa en un paraíso fiscal. Marcelo Merlo, ex contralor -entonces nombrado por el Congreso, con votos socialcristianos en el gobierno de Febres Cordero- consta como directivo (prohibido por el artículo 4 de la Ley) y tiene otras a nombre de sus familiares (también prohibido por la transitoria primera de la Ley). La empresa se denomina MICAM Capital Holdings y su registro en Panamá consta como vigente. Merlo constituyó la empresa con las siglas de la familia Merlo Chiriboga –Marcelo, Inés, Carmen y Ana María– un método de enorme similitud a las siglas de otro funcionario público con offshore en Panamá, ahora preso. Con razón que Merlo se opuso públicamente a la norma del SRI que establece que se declaren los dineros en el exterior.

Estos hechos ya son de conocimiento público, pero el contralor subrogante –quien fue subcontralor del prófugo en Miami durante muchos años– no ha emitido la resolución de destitución de Marcelo Merlo. Ah cierto, Marcelo Merlo es también veedor -sin haber pasado por el CPCCS, ni el transitorio ni el cesado- de la auditoría de la deuda conformada arbitrariamente por el contralor subrogante del contralor prófugo. En la Comisión Nacional Anticorrupción, ONG liderada por Jorge Rodríguez -padre de Felipe Rodríguez, abogado del fiscal titular nombrado por el CPCCS cesado, destituido por juicio político por la Asamblea presidida por el segundo vicepresidente- de la cual el polifuncional Marcelo Merlo también es miembro, se andan preguntando cómo no sabían que Merlo tenía las offshore y no se dieron cuenta. Felipe Rodríguez, que decía que “no habrá quien pueda encontrar una sola falta en los principios, honradez y valía de Marcelo Merlo…”, ahora dice que Merlo “enajen[ó] sus principios y valores”.

Mientras se ventilaba la decisión del CPCCS transitorio –compuesta en un 100% por delegados de Moreno– de “disponer” a la “independiente” judicatura encargada de “abstenerse” de “ejercer las facultades previstas en el artículo 181 de la Constitución”, Marcelo Merlo daba declaraciones indicando que la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE), una oficina de la función ejecutiva bajo el Ministro de Economía y Finanzas, ex presidente del consejo empresarial, valorará la legitimidad e investigará “los movimientos patrimoniales, económicos, etc. de los jueces” -en el país y en el exterior-.

La directora de la UAFE -funcionaria dependiente del ejecutivo- viajó junto con varios miembros del CPCCS transitorio a Londres, capital de la telaraña de paraísos fiscales, para capacitarse en temas anticorrupción. La paradoja se evidencia por sí misma.

Si el CPCCS transitorio sabía que Merlo violaba la Ley y lo nombraron a pesar de saberlo, son cómplices. Si el CPCCS transitorio -que se ufana de tener una secretaría técnica contra la corrupción y de haber firmado convenios con la UAFE- no realizó una búsqueda de internet en opencorporates.com y en offshoreleaks.icij.org antes de nombrar a Merlo, son ineptos y negligentes. (Pero ahora ya tienen motivo para el cursito anticorrupción en Londres). 

Igual de cómplice e igual de negligente que Moreno, cuando nominó a al menos dos miembros del Consejo de Participación transitorio que también tienen dineros en paraísos fiscales o regímenes de menor imposición. Tampoco se debe olvidar que Marcelo Merlo constó en las ternas que Moreno envió a la Asamblea Nacional para la conformación del CPCCS transitorio. ¿Habrán declarado sus cuentas en Miami a la Contraloría subrogante?.