Un proceso de transición antipopular

Pedro Pierre

Analizamos la realidad nacional para vislumbrar caminos alternativos de superación. Nos encontramos, según un dicho conocido con un “gallinero al amparo de un zorro”: no es más que el sistema neoliberal que regresa a toda velocidad.

  1. ‘EL ZORRO CUIDANDO DEL GALLINERO’

Una frase del filósofo italiano Antonio Gramsci nos puede ayudar a entender lo que está pasando en nuestro país y en el mundo por el cambio de época histórica en la que nos encontramos: “El viejo mundo se muere, el nuevo mundo tarda en aparecer, y en este claroscuro surgen los monstruos”.

Lo vemos en nuestro país. La traición del gobierno a la votación popular es un mal comienzo que, desde año y medio, continúa cada vez peor. El Consejo transitorio de Participación Ciudadana es la muestra de uno de estos monstruos que se cree por encima de la ley y de la ética: parece que en actual desorden que ha creado no sabe por dónde escapar. Ministros, políticos, banqueros y otros cuantos ignorantes y mentirosos buscan tapar las nuevas corrupciones con la guerra a los correístas.

Ya los medios de comunicación no hablan del atropello mortal por el carro de los Bucaram denunciado robado después del accidente: no aparecen los tradicionales investigadores de primera ni periodísticos ni judiciales. Y la denuncia de medicinas robadas en el IESS que alcanzarían 570 millones de dólares, ¿quién la investiga? Y la condonación de las deudas a los banqueros y empresarios que llegaría a 6’600 millones de dólares: ¿no superan estas 2 cifras las del feriado bancario de Mahuad? Y los cobros ilegales de los bancos que superarían los 500 millones sin hablar de cobro a las planillas de luz, agua, teléfono, revisión y matrículas…: ¿quiénes nos defienden de los banqueros ladrones? Ahora sale a la vista lo del ECU 911 que no vieron las alertas del grillete que se sacó sin destruirlo Fernando Alvarado que prefirió asilarse en otro país en vez de ser maltratado como Jorge Glas. ¿Y el acoso legislativo como también de los medios de comunicación a la asambleísta Sofía Espín?… Se acaba de anunciarnos que “CNT, Seguros Sucre, Empresa Eléctrica y Monteverde serán concesionados” es decir, vendidos a los ricos de siempre a precio de gallina robada…

Monstruos también aparecen en la Iglesia católica que quieren la desaparición del papa Francisco e inundan las redes sociales de odios y calumnias, personas individuales y cardenales como también instituciones y congregaciones religiosas: ¿No andarán por allí los ‘heraldos’ y el ‘opus dei’?

¡Larga es esta lista incompleta! ¡Basta ya de remover el pasado para hacer creer que todo el desorden actual es culpa del gobierno anterior! Los que promueven el desorden actual son los monstruos de hoy, tanto personas individuales como colectivos perversos e instituciones podridas, frutos envenenados del sistema neoliberal. Desde la existencia del Ecuador los corruptos de siempre han sido los de la banca privada ¿quién los juzga?-, que nos privaron de nuestras riquezas y de nuestros derechos: todavía no hemos salido de esa época.

Cuán verdaderas son las palabras de un tal Jesús de Nazaret: “¿Por qué te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en un ojo, si no eres consciente de la viga que tienes en el tuyo?… Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo para que veas con claridad, y entonces sacarás la pelusa del ojo de tu hermano… Cada árbol se conoce por sus frutos… Son lobos feroces disfrazados de mansas ovejas”. Zorros que cuidan del gallinero… un gallinero demasiado dormido.

  1. TRANSICIÓN HACIA EL NEOLIBERALISMO PURO Y DURO

Con el pasar de los meses nos damos cuenta de que el programa del gobierno es el del partido social cristiano, es decir, del neoliberalismo puro y duro. La consulta popular ha sido el gran engaño para hacernos creer que la corrupción en el gobierno de Rafael Correa fue generalizada y que la solución era un Consejo transitorio de Participación Ciudadana encargada de restablecer el orden y la transparencia, cuando es todo lo contrario.

El hecho de que no haya plan de gobierno significa que el más fuerte, o sea, el grupo de los empresarios-banqueros, liderado por el partido social cristiano, conduce en la sombra los destinos del país. El presidente del país no es más que el títere de ellos mismos. Por eso que Guillermo Lasso protesta contra el gobierno, porque no tiene los mayores beneficios cuando era él -o su partido- quien casi le gana las elecciones a Lenín Moreno.

El neoliberalismo comenzó con los diálogos presidenciales donde se entregó, por pedazos, el país a los ricachones de siempre: a los Bucaram las empresas eléctricas (recordemos que Lenín Moreno participó del gobierno de Abdalá), a la banca el dinero digital con las tarjetas (son centenares de millones que cada mes pasan por los cajeros automáticos), a los empresarios las condonación de sus deudas y multas (a la altura de ¡6’600 millones de dólares!), la reducción del gasto social, en particular de la promesa de construir durante 4 años 81,000 mil casas para los sectores populares, mientras casualmente en la provincia del Guayas se lanzan proyectos multimillonarios como son el tren playero y el viaducto más largo del país sobre el río Guayas cuyos costos sobrepasan los 1’000 millones de dólares cada uno, y la próxima venta de empresas estatales a las grandes multinacionales y sus socios ecuatorianos, sin hablar de la entrada del país en la Alianza del Pacífico con Chile, Perú, Colombia y México al servicio de los intereses de Estados Unidos, de la entrega del país -el Océano Pacífico y la frontera norte- al control presencial del ejército norteamericano, de la sumisión mediante significativas deudas, al FMI (Fondo Monetario internacional) y el Banco Mundial…

No hay duda de que estamos en una transición programada por Estados Unidos para toda América Latina hacia el neoliberalismo como nunca antes… Recordemos, si lo hemos olvidado, las condenas lapidarias -como ninguno- del papa Francisco contra el neoliberalismo en su carta encíclica sobre ‘La Alegría del Evangelio’: “¡No a una economía de la exclusión… porque se trata de una tiranía invisible! ¡No a la nueva idolatría del dinero… porque este es el estiércol del diablo! ¡No a un dinero que gobierna en vez de servir… porque nos encontramos ante el terrorismo de un sistema injusto en su raíz! ¡No a la inequidad que genera violencia… porque todo entra en el juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil! Esa economía mata.”

Al mismo tiempo nos indica el papa los caminos a recorrer para revertir el actual proceso de transición, reivindicando la organización popular, la lucha social, la militancia comprometida, el ejercicio de la política orientada hacia la justicia social. ¡Despertemos antes de que sea demasiado tarde!