• La banca ecuatoriana tiene una rentabilidad que cuadruplica la de la banca europea o norteamericana, con las que comparte el hecho de que también tienen monedas duras. Un banquero recupera su inversión en un lapso de 5 años, 8 antes del tiempo que necesitaría invirtiendo el dinero en la banca europea.
  • Las ganancias que acumula anualmente el conjunto de la banca equivalen al 1% del PIB ecuatoriano (USD 1 mil millones) y, lo más sorprendente, es que no han parado de acelerarse desde que Lenín Moreno asumió el Gobierno. Incluso continuaron batiendo récords en 2019 a pesar de que Ecuador transitó la peor crisis económica y social hasta la llegada del Covid-19. El destino de la banca ecuatoriana parece tan promisorio como disociado de las graves circunstancias que afectan al país.
  • El sistema bancario ecuatoriano se destaca por su alta concentración (5 bancos concentran el 84% del activo), la más baja participación de la banca internacional, raquitismo crediticio (los créditos apenas representan el 26% del PIB) y por ser los más ineficientes de la región (si tuviesen el mismo nivel de gastos que países vecinos o con niveles salariales similares, duplicarían sus ganancias).
  • El Banco de Guayaquil, propiedad del candidato presidencial Guillermo Lasso, no solo es parte de esta tendencia sino que resulta entre los más beneficiados. Fue uno de los bancos que más aumentaron las ganancias en 2019, el peor año de la historia reciente del país, logrando 128 millones de ganancias (un 17% más que el año anterior). Tan solo en 2019 el banco logró batir los dos récords de ingresos netos de intereses e ingresos por comisiones que le generaron 239 y 144 millones, respectivamente. Incluso durante la pandemia, en los primeros 8 meses del 2020, los ingresos por intereses hasta agosto aumentaron un 26% respecto al récord anterior de 2019, a pesar de que los créditos que otorgó solo aumentaron un 7%. Y lo que es más: sus ganancias en 2020 habrían aumentado también una cifra cercana al 24% si no fuese porque recurrieron al artilugio contable de aumentar las provisiones. A la banca y Lasso no les va nada mal con el Covid.



Tomado de Celag

Por Editor