Política Editorial

Son tiempos convulsos para la región latinoamericana. La era de los progresismos parece haber entrado en declive: el triunfo de Macri en Argentina y de Piñera en Chile, la crisis permanente en Venezuela, el imprevisto y traumático proceso de transición gubernamental en Ecuador son buenas evidencias de este aserto.

Así, los nuevos tiempos obligan a una reformulación de la mirada crítica en sociedades donde el neoliberalismo en sus peores formas parece haber revivido: una sociedad donde ciertas versiones moralistas y revanchistas de la política, ancladas en el discurso de la “recuperación de las libertades” y de una nueva democracia “realmente participativa”, apuntan no solo a legitimar a las nuevas fuerzas emergentes sino a dejar atrás los procesos, incompletos por cierto de redistribución de la riqueza social y de regulación estatal para aminorar las exclusiones y las asimetrías sociales.

En este contexto, embisten con fuerza los viejos monopolios de la comunicación masiva y los simulacros de la transparencia comunicativa de las redes sociales. En nombre de “nuevos pluralismos” se cierran los espacios de disidencia y se censuran todas aquellas críticas que no concuerdan con los nuevos poderes. La política se vacía cada vez más de ideas y el Estado se pone en riesgo cada vez más de ser cooptado de nuevo por los intereses privados de las grandes corporaciones y del mercado.

Desde la sociedad, cunde la indiferencia y la des-ideologización. No es que haya desaparecido la polarización, pero ésta ha cambiado de signo: ya no es entre izquierda y derecha, entre neoliberalismo y anti-neoliberalismo; ahora es entre “buenos” (los de ahora) y “malos” (los del pasado).

En estos aires turbulentos nace RutaKrítica. Sin otro interés que enriquecer el debate argumentado y la discusión política en términos de racionalidad y de militancia ideológica. Para pensar juntos, en la defensa de lo que nos es común a todos. Desde un NO rotundo a la comodidad y al cinismo frente a los graves problemas que se ciernen sobre la sociedad. Para recuperar la memoria histórica y no dejar que se pierdan voces y posturas que desde la diferencia y la urgencia no se quieren someter al nuevo orden.

RutaKrítica surge para expresarse y opinar libremente, para defender desde la palabra los derechos humanos, para aportar a la construcción colectiva y a la activa participación de la sociedad civil en la construcción de la democracia deliberativa.

Respetamos el pensamiento libre. Al mismo tiempo, cada autor es el responsable exclusivo de su texto, que no compromete la posición independiente de
Ruta Krítica.