Los juegos del odio

Lucrecia Maldonado|

Las élites y los medios privados de nuestros países, y concretamente de Ecuador, aupadas por las élites mundiales, crearon, contra los gobiernos progresistas que comenzaron a ganar posiciones en la […]

El fin de la monarquía

Lucrecia Maldonado|

Este año el Municipio de Quito ha anunciado que ya no auspiciará la elección de reina de la ciudad. Según algunos datos de encuestas realizadas por la prensa comercial, la […]

De ataque

Lucrecia Maldonado|

La noticia, de hace varios días, es reproducida por uno de los periódicos capitalinos e inmediatamente colocada en redes sociales. El titular reza, más o menos: “Hombre localiza a supuestos […]

Es lo que hay

Lucrecia Maldonado|

Siempre he creído que uno de los mayores defectos del expresidente Rafael Correa fue su excesivo apego a la normativa cristiana-católica, sobre todo a nivel de temas sexuales reproductivos y […]

Los buitres sobrevuelan a Carapaz

Lucrecia Maldonado|

Emociona ver a Richard Carapaz recibiendo el premio por ser el triunfador absoluto del Giro de Italia. Emociona su sonrisa sencilla y feliz, el gesto cuidadoso con el que pone […]

Pobre doctor Trujillo

Lucrecia Maldonado|

No estamos para juzgar a nadie. La gente es como es. Y lo es por algún motivo muchas veces inconfesable y oculto en su pasado personal o familiar. Cosas que […]

Castigo divino

Lucrecia Maldonado|

Cuando se observan las acciones del gobierno actual y en general de los gobiernos neoliberales que hoy por hoy se han establecido en América Latina poco a poco se va […]

Tengan miedo… tengan mucho miedo

Lucrecia Maldonado|

En estos tiempos no debe ser una sola la persona que se pregunta: ¿cuál es el interés en destruir un país? Tenazmente van destruyendo lo actuado por el gobierno de […]

El duelo y el luto

Lucrecia Maldonado|

Hace algún tiempo, en una actitud quizás imprudente, me permití ironizar en un comentario de Facebook sobre el lacito negro que se mantiene en el logotipo del diario El Comercio, […]

¿Dónde están las feministas?

Lucrecia Maldonado|

Puede sonar un poco extraño, pero es en la Biblia en donde dice que hay palabras de vida y palabras de muerte. Y eso es precisamente lo que se pone […]

De la crueldad como forma de gobierno

Lucrecia Maldonado|

Se ha visto con asombro, con estupor y claro, con enorme dolor, la imagen de Luiz Inácio Lula Da Silva asistiendo al funeral de su nieto rodeado de agentes de […]

La verdadera guerra

Lucrecia Maldonado|

En días pasados, en Argentina, un grupo de pequeños productores y agricultores asociados pretendió realizar una venta de verduras y hortalizas a precio justo para evitar la intermediación que encarece […]

Anita bonita

Lucrecia Maldonado|

Una de las cosas que llama la atención de ciertos comunicadores es la falta de respeto campante que esgrimen hacia su público con toda la caradura del caso. No guardan […]

Piensa mal y la embarrarás

Lucrecia Maldonado|

Ocurre en la ciudad de Ibarra: un hombre toma a su pareja como rehén, una joven de veinticinco años que además está embarazada, y la mantiene durante noventa minutos amenazada […]

De traiciones y aprendizajes

Lucrecia Maldonado|

La traición cuántica puede darnos una clara idea de lo que está sucediendo en Ecuador en estos días.

2018: el año del espejo

Lucrecia Maldonado|

Porque solamente viendo lo execrable desde fuera podemos darnos cuenta de cuán despreciable es la mentira, la traición y sobre todo la discrepancia entre el discurso y las acciones.

Olé

Lucrecia Maldonado|

Hace años ya, en una consulta popular, la mayor parte de la población del cantón Quito optó por la ausencia de espectáculos de diversión en los que se diera muerte a un ser vivo.

Los elegidos del señor

Lucrecia Maldonado|

¿Acaso, como en algún momento más de la mitad del pueblo del Ecuador, se deja convencer por las proclamas de fidelidad y de buena fe de un poco de trastornados que lo único que quieren es un parapeto en donde esconder sus más bajos instintos?

Entre gordita horrorosa y retrasada mental

Lucrecia Maldonado|

Sin sangre en la cara, movidos por intereses inconfesables, van empujando hacia el abismo total a un pequeño país que alguna vez tuvo la ilusión de salir del marasmo y dirigirse hacia mejores días.