Habría que escribir esta reseña

Cultura|Josué Durán|

Palabras de combate (Manifiestos literarios Latinoamericanos). Lucía Moscoso (ed.), Mecánica Giratoria, 225 pág.

¡A la juventud americana!

Otra literatura es posible y hace años que se escribe.

En la mayoría de casos los (viejos) poetas laureados acompañaron la danza de los monigotes políticos ocasionales, escribiendo literatura de toda laya para el consumo de una espantosa clientela de cretinos. No escribieron nada auténtico, no emprendieron ninguna investigación, no descubrieron ni renovaron nada. Su ideal intelectual fue ser librepensadores, pero no tuvieron pensamientos libres, sino de otros. Para nuestros mayores, la poesía fue un objeto de lujo. Poetas que en sus actitudes públicas mostraban un franco compromiso ético con la exigencia del cambio social, eligieron, sin embargo, para la voz de sus poemas las modulaciones más esencialistas de la lírica de la modernidad: la lírica que, nacida en parte como respuesta esteticista al mundo comercializado y banal de la burguesía, trabajaba no obstante secretamente a su favor, porque hablaba desde su marco gnoseológico profundo y con sus categorías.

¿Y usted? Usted no sabe.

Por eso, afirmamos:

  1. Que en esta época llena de desfallecimientos y omisiones la toma de situación y de conciencia es ineludible. Queremos para nosotros, para la vocación poética en Latinoamérica, un resultado diferente.
  2. Queremos cambios profundos, conscientes de que todo lo que viene es irreversible. Y es que en la tarea de cambiar la vida y transformar la sociedad, el uso mecánico de las recetas nada podría conseguir porque justamente se trata de una cuestión dialéctica: para un determinado momento y un determinado país, los recursos de lucha obedecen a una necesidad.
  3. Nuestra misión en la tierra es crear, no sobrevivir. Nuestra tarea es transformar.
  4. Que no habría jeques ni alfombrazgos si no hubiera poetas que se inclinasen ante los reyes de pacotilla. A pesar de todo, no vamos a matarnos.
  5. Porque no podemos seguir siendo súbditos de una industria editorial que no nos pertenece.
  6. Porque nunca fuimos catequizados. Lo que hicimos fue Carnaval. El escritor disfrazado de novelista, de perrito faldero, de animador.
  7. Porque este libro (y con él, nosotros) se burla de las alternativas capitalistas que siempre son: “¿Coca-cola o Pepsi-cola?”

A todo lo dicho, he construido este texto juntando pasajes de Palabras de combate (un compendio de manifiestos literarios latinoamericanos escritos en 1919, en los 50, el último en 1986) editado hará casi un año por Mecánica Giratoria. Un libro que ha pasado sin pena ni gloria por nuestras librerías, a pesar de ser el mejor que se haya editado en Ecuador en los últimos años, acaso porque con cada mes que ha corrido desde su publicación se ha hecho más pertinente, más fatal. Otra literatura es ahora más necesaria que nunca, antes de que nos ahoguemos en mares de novelas insulsas y poemarios sobre la nada del yo. Por eso tendría que decirles que corran a comprarlo, antes de que se acaben sus 350 ejemplares; que si no les alcanza intenten fotocopiarlo y subirlo a la red o por último robarlo precavidamente. A los muros de Carondelet y de Ecuavisa habrá que lanzarles, tarde o temprano, libros como este. Hasta entonces, lean, no dejen de leer, estos ensayos.