Por Juan Cárdenas
Sobrevolaba la ciénega una brillante luciérnaga. Deslumbrado por el destello, un sapo
saltó a la piedra más alta del pantano y le escupió. La luciérnaga sorprendida por la actitud
del batracio, le preguntó: “¿por qué me escupes?”, a lo que el sapo le contestó: “porque
brillas”. ¿Entendieron? Ni yo. Asistimos a la variación de una de las preguntas de la última
consulta, cuando nos propusieron el trabajo por horas, ¿recuerdan? Pues bien, ahora es
“campaña por horas” Me explico: el presidente-candidato que ha decidido por sí y ante
sí, “destituir a la traidora”, por el momento no ve la necesidad de “nombrar” a una
vicepresidenta, porque está dejando en la bodega de palacio su alta investidura
presidencial; y desde las 08:00 hasta las 20:00 sale a hacer campaña. ¿Saben por qué?:
¡porque le da la gana! Ante semejante antojo, de las autoridades electorales escuchamos
un silencio sepulcral. ¿Macondo?: ¡realismo mágico!
Pasando a otra cosa, ¿se acuerdan la cantaleta de la derecha neoliberal, condenando los
subsidios y los bonos para la gente en estado de necesidad?: que eran un derroche, que el
dinero público no debe destinarse a los pobres, a los vagos. Que los pobres son pobres
porque quieren (no porque son víctimas de explotación de las élites económicas, de los
herederos). Pero como está en “campaña por horas”, salió cual Papá Noel a repartir bonos
de cartón a manos llenas. Y cada día que pasa extiende más bonos. Para la fuerza pública
también hay bonos, aunque como se quejó un comandante policial, hacen su trabajo con
muy poco o nada. Los libertarios siempre fueron detractores del Estado, de invertir en
servicios públicos. Apoyados por los medios pautados, promueven el desprestigio y
abandono del gobierno a la actividad estatal y sus funciones, atacan la propiedad
estratégica de todos los ecuatorianos para privatizarla en provecho de la gallada que vino
a “hacer buenos negocios”; pero ¡oh sorpresa!, llegó la feria de los bonos. Que el
presupuesto no alcanza, que tenemos un gigantesco déficit, que el FMI no despacha el
desembolso acordado. Eso no les importa, volverán a endeudarnos, porque están
empeñados en seguir fusionando su poder económico al poder político, que para nosotros
es la fórmula del desastre. “Los ricos no roban”. ¿Entendieron? Ni yo… Y en cuanto a los
bonos: “yo te ofrezco, busca quien te dé”
La mentira es el signo oficial, ahora con la variante de la “campaña por horas”. Que el
derrame en Esmeraldas por la rotura del oleoducto fue de apenas 3.000 barriles. Mentira.
El dato técnico de Petroecuador es de 25.116 barriles. Que fue sabotaje, dijo la ministra
que debe hacerse cargo de sus dichos, porque el seguro del SOTE no cubre esa
contingencia. Allí habría algunos milloncitos de perjuicio. La Asamblea Nacional sesiona
en Esmeraldas; pero la bancada oficial no asiste y objeta ese acto de solidaridad con el
dolor de dicho pueblo, aduciendo que dizque era para favorecer a RC y lo más grave, que
“no hubo quórum”. La verdad es que la Legislatura aprobó CON 106 VOTOS una ley de
emergencia para asignar un dólar por barril de petróleo a favor de Esmeraldas, Santa
Elena y Sucumbíos. ¿Qué no hubo quórum?; pero si aprobaron la ley con 106 votos, ¿de
qué hablan? ¡Mentirosos!
Unos sueltitos: Recién nomás un chiquito con micrófono, invadido por el odio, manifiesta
que la muerte de Fernando Villavicencio evitó el triunfo de Luisa González en el 2023 ¿Y
para ahora? Otra perla, lo de un tal Roldan, secretario del traidor, que “alguien” llegó al
cargo por “orden superior” ¿Y el concurso? Para Pepe Mujica la palabra empeñada es un
documento y cuando se da la mano, es un contrato. Acá dicen lo que les dicta el odio que
envenena y quieren que la gente les crea. Ya no. Están desesperados
