15 abril,2019

Atropellos a la democracia

No terminan los atropellos a la democracia: ¡Cuántos reclamos por todo el país! Después del conteo de las elecciones de alcaldes, prefectos y consejos municipales, ahora se busca eliminar los candidatos de la Revolución Ciudadana, lista 5, elegidos al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Los grupos de poder en contubernio con los medios de comunicación comerciales se empeñan a quedar como los únicos para abarcar la exclusividad de todos los poderes del Estado. Seamos vigilantes.

  1. ¿NO DEBE EL CNE DIMITIR?

Son llamativas y vergonzosas las actuaciones del Consejo Nacional de Elecciones (CNE) tanto antes como durante y después de las elecciones del domingo 24 de marzo. Las peleas internas de los miembros del Consejo, las argucias para no inscribir el partido de la Revolución Ciudadana, las normas restrictivas para que los candidatos al Consejo de Participación Ciudadana no hagan campaña, las maniobras para multiplicar los votos nulos afín de eliminar dicho Consejo, la negativa para impedir la presencia del veedores de la OEA (Organización de los Estados Americanos), la falsa excusa para no controlar los gastos de campaña de los candidatos, los cambios de lugares de votación de los ecuatorianos en el extranjero… La misión de OEA dijo que el CNE cometió censura previa y afectó libertad de expresión de medios digitales como es el caso de ecuadorinmediato.

En el día de las elecciones, apareció el embajador de Estados Unidos en el CNE: ¿Qué hacía allí este señor? No faltaron en las redes sociales videos de gente que, por ejemplo, traía papeletas de votación desde fuera del recinto electoral acompañada por un militar de la marina. Durante ese día de votación, no faltaron las protestas, las grescas y cuántas cosas más ¿Y qué decir del conteo en medio de apagones y caída del sistema electrónico? Entre las explicaciones contradictorias del CNE, la Corte Suprema, el CNT (Consejo Nacional de Telecomunicaciones), es difícil no dudar de la calidad y transparencia de estas elecciones. Ahora, se busca descalificar a los 2 elegidos de la Revolución Ciudadana al Consejo de Participación Ciudadana: la persecución continúa…

¿Qué es lo que más llama la atención de los resultados electorales aunque no estén proclamados oficialmente todavía? Una primera apreciación es que 3 partidos políticos tienen las mayores votaciones: el Partido Social Cristiano, lista 6, de Jaime Nebot, el Movimiento Pachakutik, lista 18, de la CONAIE y el Partido Compromiso Social, lista 5, de la Revolución Ciudadana.

El PSC consiguió 8 prefecturas sobre 23 y 43 alcaldías. En Guayaquil Cynthia Viteri ganó con 1/3ª parte de los inscritos. De los 43 alcaldes, 34 se lograron en alianza con otros partidos. El PSC no logra consolidarse en la Sierra y pierde bastiones importantes en la Costa. La campaña nacional de Nebot no surtió mayores efectos en las ciudades adónde fue, ¡ya que perdieron sus candidatos! Estos rechazos demuestran un rechazo a Nebot que buscaba posicionarse con candidato presidencial en 2021.

El Movimiento Pachakutik se mantiene en todo el país: logra 5 prefecturas y 14 alcaldías sin hacer alianzas con nadie. Su discurso no fue frontalmente antineoliberal ni crítico con el gobierno. Lourdes Tibán, como figura anticorreísta, perdió en casa propia.

El Partido Compromiso Social por la Revolución Ciudadana, a pesar de las innumerables trabas que le pusieron por todas partes, logró buenos resultados: 2 prefecturas, una en Quito y otra en Manabí. En el Concejo Municipal de Quito logró 9 concejales sobre 21. En el Consejo de Participación Ciudadana logra 2 puestos. Con tales votaciones logró mantenerse en la palestra electoral para las próximas elecciones nacionales. En Guayaquil tiene baja votación. Conserva un fuerte apoyo nacional evaluado al 30%.

Los grandes perdedores son Lasso y Moreno, o sea, los que tuvieron las mayores votaciones en las pasadas elecciones presidenciales. El castigo a Alianza PAIS, lista 35, proviene, por una parte, de la mala gestión del presidente, aprobada sólo por 25% de los ecuatorianos según encuesta en Quito, Guayaquil y Cuenca, y, por otra parte, por la traición de los asambleístas de la Revolución ciudadana que no logran tener figuras de alcance nacional.

Quedaron barridos los partidos de Bucaram, Lucio Gutiérrez, Unión Nacional-MPD… Para el Consejo de Participación Ciudadana, la promoción del voto nulo no tuvo mayores seguidores: la gente no quiere perder un poder nacional que le permite nombrar directamente un ente estatal de control. En el campo, la gente votó por personas conocidas y reconocidas por su trayectoria de servicio a la comunidad. Es signo del rechazo a los partidos políticos en general.

  • Se puede notar que el voto ciudadano es más consciente y castiga a los corruptos y politiqueros de siempre. A ver ahora cómo se acompaña y controla a las nuevas autoridades elegidas para no perder el derecho a ser oído y respetado. El mayor problema va a ser el desempeño de las distintas autoridades nombradas, en muchos casos, a dedo por el Consejo transitorio de Participación Ciudadana. Es de preguntarse cómo se mantendrá el Consejo Nacional Electoral después de tantas aberraciones antes, durante y después de las elecciones. A ver si juzgamos a cada uno por sus obras: el árbol se reconoce por sus frutos.
  • DEFENDAMOS NUESTRO QUINTO PODER SOBRE EL ESTADO

Desde 2008, la Constitución del Ecuador consta con 5 poderes estatales. Hasta esta fecha, el Estado era compuesto de sólo 3 poderes: el legislativo con la Cámara de diputados, el ejecutivo con el gobierno y el judicial con lo referente a la justicia. La Asamblea Constituyente de Montecristi, en Manabí, añadió dos poderes más: el de la Función de Transparencia con el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) y el de la Función Electoral con dos entidades: el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral. Estos cambios fueron aprobados por un referendo con 64% de votos favorables, o sea, las 2/3ª partes de los votantes.

El CPCCS es encargado de nombrar nada menos que 13 autoridades del Estado y vigilar sus actuaciones como primera autoridad de control. Estas 13 autoridades son las de: Fiscalía, Controlaría, Corte Constitucional, Procuraduría, Consejo de la Judicatura, Consejo Nacional Electoral y las 7 Superintendencias de: Bancos, Compañías, Poder del Estado, Economía Popular y Solidaria, Telecomunicaciones, Información y Comunicación, y Ordenamiento Territorial. Es este poder de designación y control que nos quieren quitar los poderosos del país para volver a hacer lo que les dé la gana.

Hasta el 2008 era la Cámara de Diputados, llamada ahora Asamblea Legislativa, quien nombraba y controlaba estas autoridades. Cada partido político las elegía según sus conveniencias e intereses, haciendo alianzas de toda clase mediante el reparto de autoridades y el ‘hombre del maletín’. Por estos motivos, por ejemplo, nunca se pudo enjuiciar al ex presidente León Febrés Cordero a pesar de los numerosos asesinatos y desapariciones que realizó durante su gobierno.

Fue para evitar estas distorsiones, ya señaladas en los cambios constitucionales de 1998, que se constituyó el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Sus miembros están en función durante 3 años y son elegidos por votación popular, previo concurso de méritos, o sea, un examen escrito, y aprobación ciudadana que nos faculta para presentar impugnaciones.

Esta realidad demuestra un gran avance democrático porque fomenta mayor participación ciudadana. Es cierto que la participación ciudadana en nuestro país es débil, porque educación cívica y política es mínima en los centros educativos. Es el motivo que aducen los grupos empresariales, financieros, derechistas, medios de comunicación comerciales del país para solicitar la supresión de dicho Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Bajo la batuta del presidente del Consejo transitorio de Participación Ciudadana, Julio César Trujillo, han constituido con un Comité para recoger firma afín de solicitar un referendo que, sin más, elimine el CPCCS. Hacen parte de este Comité varias ‘personalidades’: un ex presidente Gustavo Noboa, Rosalía Arteaga ex presidente (¡2 días en febrero de 1997!), Nelsa Curbelo del Municipio de Guayaquil…

Ya muchos grupos y organizaciones nos están alertando y hacen conciencia del grave peligro que esta supresión constituiría al quitarnos derechos adquiridos que nos permiten detener las ambiciones de dominación, explotación y acumulación de poderes y riquezas de los grupos que se creen dueños del país. No nos dejemos engañar por las propagandas con las que nos inundarán los medios de comunicación comerciales. Sepamos hacer conciencia entre nosotros para que no nos despojen de la capacidad de controlarlos que tenemos afín de que en nuestro país haya menos corrupción y desigualdades, y más incidencia nuestra en la conducción del Estado, para nuestro propio beneficio.

Los primeros cristianos nos dieron el ejemplo de la participación al elegir el sucesor del apóstol Judas entre todos los discípulos y luego organizar una Asamblea cristiana que fue el primer Concilio, para decidir de no continuar con la costumbre judía de la circuncisión. El papa Francisco no cesa de invitar a los cristianos a trabajar por el Bien Común. Allí tenemos una gran oportunidad para defender el CPCCS.