Por Magaly Aguiar, Jonathan Báez, Adrián Zapata

Fuentes: Unidad de análisis y estudios de coyuntura Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Central del Ecuador

El salario no representa un rubro cuyo aumento incida en los costos de la estructura laboral.

Análisis de las 50 principales empresas del país.[*]

Los debates sobre el aumento del salario mínimo suelen diluirse en las afirmaciones -poco sustentadas- del sector empresarial sobre el “enorme costo” que representan los salarios y, por tanto, subir los salarios implica quebrar a las empresas. Nada más alejado de la realidad si se considera que al estudiar a las 50 principales empresas del Ecuador en 2020.[1] Los salarios (incluidos beneficios) tan solo representan el 4% del costo de producción -en promedio-, un porcentaje por debajo del transporte (7%) y también de la publicidad (5%). Solo estos rubros representan casi tres veces la mano de obra.

Gráfico 1 Costos y gastos promedios como porcentaje del total, 2020. N=50 empresas más grandes según ventas.

Se observa el peso que tiene el transporte, el aumento de los precios de los combustibles incidió en su incremento. Es probable que la variable de ajuste para sostener la estructura de costos son los salarios, disminuyéndolos, pero produciendo al mismo nivel, las empresas mantienen su nivel de ganancias. Con estos resultados el debate sobre el salario mínimo y su aumento debe extenderse a otros elementos, no solo su aumento o disminución, sino un conjunto de medidas que deben implementarse para generar bienestar en la población ecuatoriana.

Desde luego, el tema del aumento es esencial, pero no el único. En efecto, si bien se retoma la propuesta del aumento de USD 25 anuales, como prometió el presidente Lasso, tan sólo implicaría un crecimiento del 6% en relación a los USD 400 vigentes, considerando que fueron reducidos debido a la aprobación de la Ley Humanitaria en 2020. Así, el promedio de ingresos necesita aumentar en por lo menos el 27% para ponerse al nivel del costo de la canasta básica.[2] Un hecho que en países no tan lejanos como se puede pensar, ya se implementan, como en México, donde se anunció un incremento del 22%.[3] Por consiguiente, la primera medida es:

1) Aumentar un 27% el nivel de salario mínimo. No obstante, este porcentaje puede ser transferido al consumidor, vía precios, es decir, inflación. Por lo tanto, proteger la concentración de mercado de los actores que son formadores de precios es un elemento fundamental el control de precios, lo que puede realizarse con la acción de la Superintendencia de Control de Poder de Mercado. En resumen, se debe aplicar:

2) Un control de precios para que el aumento salarial no se diluya vía inflación. Desde luego, las microempresas se ven en dificultades para cubrir estos aumentos, pero esto se debe a la concentración de mercado, que deja sin ingresos a este segmento productivo. Por lo que se propone una compensación por parte de las empresas concentradoras para sostener los aumentos salariales en las microempresas. Esto, a su vez, incentiva la desconcentración de mercado. En efecto, se propone:

3) Un sistema compensatorio del salario vía impuestos a las grandes empresas que concentran los mercados. Este elemento se ampara en la Constitución, que menciona en el artículo 303, numeral 6, que la política comercial debe tener como uno de sus objetivos: “Evitar las prácticas monopólicas y oligopólicas, particularmente en el sector privado, y otras que afecten el funcionamiento de los mercados”, acción que ya fue implementada en la Ley de Telecomunicaciones con la concentración de este sector:

Artículo 34.- Pago por concentración de mercado para promover competencia. A fin de evitar las distorsiones en el mercado de servicios de telecomunicaciones y servicios por suscripción y promover la competencia, los prestadores privados que concentren mercado en función del número de abonados o clientes del servicio concesionado, autorizado o registrado, pagarán al Estado un porcentaje de sus ingresos totales anuales

Y estos serán trasladados a las microempresas para sostener los aumentos. En conclusión:

4) Se establece la aplicación de la desconcentración de mercados. Con estos resultados preliminares es claro que el salario no representa un rubro cuyo aumento incida en los costos de la estructura laboral. Al contrario, su aumento provoca una serie de efectos adecuados, uno de los principales, el crecimiento del empleo, tal como los diversos estudios del último premio nobel ha demostrado.[4]

Sin embargo, esta es una de las medidas acompañadas de un plan integral que, desde el sector laboral, plantea una mejora no solo de este segmento de población, sino del conjunto de la población ecuatoriana.

Diseño Metodológico: Análisis de los costos y gastos del “Estado de Resultado Integral” de las 50 principales empresas, por nivel de ventas, que presentan sus informes financieros en la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros en 2020. Se consideró el porcentaje que representa cada rubro en el total de costos y gastos de las empresas y, se estimó el promedio.

[2] https://coyunturauceiie.org/2020/11/24/la-brecha-entre-el-ingreso-promedio-y-el-costo-de-la-canastabasica-se-triplico-en-el-periodo-2013-2019/

[3] https://elpais.com/mexico/economia/2021-12-02/el-salario-minimo-en-mexico-subira-un-22-en2022.html [4]

https://coyunturauceiie.org/2021/10/29/el-nobel-de-economia-y-el-salario-minimo/

[*] Resumen de un estudio realizado en colaboración con la Integración de Federaciones Ecuatorianas Sindicales «IFES» y el Instituto de Investigaciones Económicas. Investigadora e Investigadores: Magaly Aguiar: Estudiante de la Carrera de Estadística. Becaria por excelencia académica desde el año 2018 hasta la actualidad. Asistente de Investigación en la Dirección Actuarial de Investigación Estadística del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y en el Financiamiento para el Desarrollo del Ecuador de la Universidad Central del Ecuador; Adrián Zapata: Estudiante de 7° semestre en Economía. Becario por excelencia académica desde el 2019. Ha colaborado en asistencia de investigación para el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Central del Ecuador. Jonathan Báez Valencia: Coordinador Unidad de Análisis y Estudios de Coyuntura del IIE-UCE.

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