Un gritón pide no gritar (primera parte)

Editorial|

Si Lenín Moreno Garcés se caracterizaba por llenar de lugares comunes sus intervenciones, ahora, en el (Des) Informe a la Nación, usó casi todos. Y, al mismo tiempo, cargó su discurso de eufemismos. Empezó por reprochar a los “gritones”, pero cada tres párrafos, alzaba la voz como para que lo escucharan sus propios ministros instalados, en el Pleno de la Asamblea Nacional, y también, por si acaso, la escolta legislativa, o para que su voz traspasara el sonido de las cacerolas que retumbaron por todo Quito.

Moreno usó un tono violento, beligerante, intolerante, desmedido y con una descomposición facial muy decidora de su “fuero interno”. Incluso se quedó sin aire ante el esfuerzo del grito. ¿Hacía falta que usara ese tono quien apela a la fraternidad y al diálogo? No, en el fondo esa es la prueba de su autoritarismo mojigato, hipócrita y lleno de vericuetos para no decir lo que realmente piensa.

¿Algo nuevo en el informe más allá de los consabidos lugares comunes y su delirante anticorreísmo? Nada, todo gira sobre el mismo eje: lo pasado fue malo, el futuro será siempre mejor y sus referencias a la “nueva normalidad” (otro eufemismo más). Sin embargo, la mentira, como política oficial y pública, no cesa:

  1. DIJO: “Hace tres años encontramos un Ecuador quebrado por diez años de despilfarro y corrupción y con deudas que sumaban 60.000 millones de dólares: ¡60 % del Producto Interno Bruto (PIB)!” LA VERDAD: El BID ha desmentido esa cifra, pero el gobierno insiste.

 

  1. DIJO: “Hemos avanzado en libertad de expresión, en democracia, pero hay quienes quisieran volver al pasado.” LA VERDAD: Han cerrado medios de comunicación, perseguido a periodistas y la autocensura de las propias autoridades atenta contra la verdadera libertad de expresión. Nunca mencionó el cierre de Pichincha Universal, el bloqueo a los medios digitales y a cadenas internacionales como TeleSUR, hechos reconocidos y denunciados por la CIDH.

 

  1. DIJO: “En Salud hemos invertido 10.000 millones de dólares, sin contar con los casi 760 millones adicionales, durante la emergencia sanitaria.” LA VERDAD: No hay una sola evidencia de que se hayan gastado 10 mil millones, por el contrario, la reducción del presupuesto de Salud superó los 300 millones solo en el año 2020.

 

  1. DIJO: “Hemos logrado mejorar las condiciones para que miles de ecuatorianos no sean despedidos, por la difícil situación que atravesamos.” LA VERDAD: Los despidos bordearán los 500 mil y el sector público es el más afectado, porque según el propio ministro de Trabajo, serán alrededor de 250 mil.

 

  1. DIJO: “Una gran noticia es que exportaremos a Colombia, de manera permanente, electricidad por un valor de cien millones anuales.” LA VERDAD: En el gobierno anterior ya se vendían 200 millones de dólares. En el gobierno actual la cifra se redujo por la ineficiencia de la gestión.

 

  1. DIJO: “Ya entregamos, contratamos o están programadas, 159.000 viviendas que dan techo a 711.000 personas. Hasta 2021, serán 41.000 casas más.” LA VERDAD: No hay una sola evidencia de que sean más de 50 mil casas, por la propia información dada por Moreno en su informe del año pasado. Nadie puede asegurar que en plena crisis se construyan 41 mil casas más.

 

  1. DIJO: “Vamos a seguir en la lucha contra la corrupción, que la estructura criminal que se organizó antes, desde el Palacio de Gobierno, sea definitivamente castigada y se convierta en lección para propios y extraños.” LA VERDAD: No ha dado un solo paso para terminar con las cuotas de sus allegados políticos (los Bucaram, por ejemplo) en los hospitales, tampoco está señalado el asambleísta Daniel Mendoza, su amigo; y lo más escandaloso: el caso INAPapers no se ha movido un centímetro en la Fiscalía y su Secretaría Anticorrupción no hizo nada al respecto.