Crónicas de la cuarentena (3) Lady Patriot

Lucrecia Maldonado|

Ella sabe, Guayaquil no es cualquier cosa. Es la ciudad más importante del mundo, y el mundo también tendría que saberlo. Ese man que dijo que bien vale París una misa estaba delirando. Bien vale Guayaquil un conflicto internacional. Tampoco es cierto eso de que con el “Carchi no se juega”. Con Guayaquil no se juega. A nada. Ni limpio ni sucio ni más o menos. Por eso hay que defender a Guayaquil. Y defender al Guayaquil no es defender a la gente del suburbio o el Guasmo. Tampoco es apoyar a la clase media guayaquileña para que surja, no. Porque ella sabe que Guayaquil son los ‘patricios’ (por algo tiene la misma raíz que patriota). Guayaquil es Urdesa, aunque ya no sea lo que fue ese sector. Pero es sobre todo Samborondón y La Puntilla.
Ella sabe que en Guayaquil hay gente que pudo haber estado check to check con el virus, pero no les pasa nada. Por eso, cuando llegan de Italia y España pueden nomás organizar una fiesta de cumpleaños con familia ampliada, o una boda de trescientos invitados, o hasta un partido de fútbol con público. Porque son ellos, pues: Madera de Guerrero. Capaces de defender a los banqueros corruptos que mandaron al país a la quiebra hace veinte años. Capaces de mandar a los indios de vuelta al páramo, y por si no entienden, capaces de cerrar con volquetas el puente de la Unidad Nacional.
Lady Patriot es tan lo segundo y tan poco lo primero que ni siquiera puede razonar un poco antes de reaccionar. Para ella buscar un criterio es perder el tiempo. No tiene idea de lo que pesa un avión, de lo que le cuesta detenerse, de que no puede parar en el aire y de que cuando se estrella contra una pista también se pueden morir los que están en esa pista.
Lady Patriot no entiende que es mejor que las personas con riesgo de ser contagiantes SALGAN de Guayaquil y del Ecuador de la mejor manera posible, y que no merece la pena que por ‘defender a Guayaquil’ los posibles enfermos europeos se crucen medio país para llegar a Quito y poder salir. En su patriotismo trasnochado e histérico no alcanza a comprender que pudo causar una tragedia absolutamente inútil. Cree que con hablar golpeado basta. Y cuando proclama su supuesta pasión por defender a su ciudad la pregunta que brota es: ¿por qué, entonces, es la ciudad con más infectados de Coronavirus en el Ecuador?
Pero cuando Lady Patriot se ve cogida en falta, cuando resulta que Guayaquil es tan importante como cualquier otra ciudad del mundo, cuando se da