La legalidad de la victoria de Bolsonaro queda bajo una sombra de razonable duda

Internacional|Maitte Mola *|

El Partido de la Izquierda Europea ha denunciado en numerosas ocasiones como, bajo el pretexto de la lucha anticorrupción, la derecha latinoamericana con sus aliados en Estados Unidos y en la Unión Europea ha maquinado el derrocamiento de los gobiernos de izquierda legítimamente elegidos.  Por ello, no nos sorprenden las recientes revelaciones periodísticas que señalan como el exjuez Sergio Moro habría sido el coordinador de un inmenso aparato de operaciones ilegales para condenar al expresidente de Brasil Lula da Silva y evitar así que fuese candidato del Partido de los Trabajadores en las recientes en las elecciones presidenciales.

Las elecciones, como sabemos, fueron ganadas por el candidato de la extrema derecha Jair Bolsonaro. El hecho de que este juez Sergio Moro fuese nombrado por Bolsonaro como su Ministro de Justicia, no se puede calificar más que como un descarado y perverso reconocimiento a la inestimable ayuda que Moro le prestó para que pudiese llegar a la presidencia.

Esta judicialización de la política es el mecanismo para hacer efectivos esos “golpes blandos” para acabar con los gobiernos progresistas y poner en su lugar de manera evidentemente ilegal a gobernantes afines a las políticas socioeconómicas del capitalismo. Recalcamos lo de ilegal, pues con toda seguridad Lula da Silva hubiese ganado las elecciones si no hubiese sido encausado y condenado con maniobras oscuras, tramposas y maquiavélicas.  La legalidad de la victoria de Bolsonaro queda bajo una sombra de razonable duda.

El Partido de la Izquierda Europea exige:

  1. La liberación de Lula da Silva de todos los cargos por los que fue ilícitamente condenado y la restauración pública de su honorabilidad.
  2. Que el sistema judicial cumpla con su legítima labor y abra una amplia investigación a todas las personas y organizaciones que presuntamente hayan elaborado toda esta trama mafiosa que dejó al pueblo brasileño sin opciones de elegir a Lula como presidente del país.
  3. Que todos los culpables sean condenados, incluyendo a los máximos beneficiados por tan infame uso del aparato judicial estatal.
  4. Que se tenga en cuenta la posibilidad de que se convoquen unas nuevas elecciones lo antes posible dentro del marco de la legalidad democrática.

El Partido de la Izquierda Europea da su total apoyo al Partido de los Trabajadores de Brasil en esta batalla por una verdadera justicia. Este apoyo se hace extensivo a nuestro camarada Lula da Silva, compañero luchador por una sociedad igualitaria y democrática del que nunca hemos dudado.

¡Todos y todas somos Lula!

¡La verdad prevalecerá!

*Miembro del Partido de la Izquierda Europea